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Un acto significado en la vida de un centro educativo es, sin duda, la presentación de un libro de texto. Venga de donde venga. Pero si la autora y las experiencias bibliográficas que se recogen en el mismo tienen raigambres averroenses, el acto adquiere un carácter superlativo que desde luego merece la crónica que deje constancia del mismo para conocimiento público y para memoria de una vida que se enriquece y agranda.
El pasado viernes 12.12.2025, Lola Atienza Ibáñez, antigua profesora del instituto en Ciclos Formativos, presentaba en el Salón de Actos del IES Averroes su libro “Desde el futuro. Planificando la supervivencia”, obra que prometió, según sus palabras, escribir una vez jubilada. Dicho y hecho.
El acto fue presentado, amplia y efusivamente por la directora, Pepa Cobos Maroto, disertación introductoria en la que refirió los enormes valores de la autora, su papel reivindicativo (“la coherencia de ser el Pepito-Grillo”) en un claustro del que formó parte durante varios lustros, “una líder comprometida con fuerte vínculo sindical”, con aires gaditanos siempre y con una “visión transformadora de las cosas, de la educación y de la sociedad”. La presentadora apeló a que no estaría de más “alguna que otra Lola en estos tiempos presentes”. Repasó su vasta y prolija biografía (Sanlúcar de Barrameda, 1962), su procedencia familiar, sus buenas calificaciones que la llevan a tener acceso directo como maestra a partir del curso 1983/84, su incorporación en educación permanente de adultos a finales de los ochenta, su conexión con la pedagogía de Paulo Freire, la continuación de su formación en sus estudios psicopedagógicos en la UCA y, a partir de ahí, su integración en la familia formativa de Intervención Sociocomunitaria hasta su jubilación en 2022, “momento en el que prometió que escribiría un libro que hoy presentamos”.
Pepa Cobos calificó el libro como de una “utopía futurible”, el convencimiento de la transformación social para la creación de otro mundo a partir de varias referencias del prólogo, citas en la que conectó vida con enseñanza, la conexión freiriana de la realidad con el aprendizaje. La utilidad del libro le llevó a calificar el mismo como “guía de supervivencia”, pensando en más allá del presente (de ahí su título), un cúmulo de experiencias, reflexiones y sensibilidad. En definitiva, una prolongación natural de su trabajo, una especie de conversación directa con ella a través de su lectura en la que se saca cómo se llega a una toma de conciencia de la importancia que tiene la cooperación interpersonal en esa apuesta por el cambio en el estado de las cosas.
A continuación, Javier Pérez, prologuista y miembro de la cooperativa educativa ‘La Espiral’, hizo mención de las comparticiones con Lola Atienza, trabajo de años en los que siempre la escritora le sirvió para la resolución de dudas de todo tipo. Tildó el libro de “necesario, espectacular que se escriba de metodología, sobre todo si se usa con carácter ético, pedagógico y político, poniendo en práctica todo lo que defiende, y eso es lo más importante”. En la revisión y análisis bibliográfico de la obra, a partir los apuntes literales de su agenda, valoró el manual como “tesoro, canto a la vida, grito desgarrado de protesta, llamada a la rebeldía, ventana a la que asomarse para ver un paisaje bonito, rayo de esperanza”.
En la parte central del evento, un tanto abrumada por la acogida de un importante número de asistentes que dieron color y calor al salón, Lola Atienza comenzó conectando su trabajo con referentes metodológicos que le han servido como brújula en su hacer docente, libros clave a partir de los cuales aprendió y emprendió dinámicas socioculturales. Gómez, Cembranos o Herrera fueron algunos de sus referentes. Justamente, el hecho de notar que a su alumnado cada vez le costaba más el seguimiento de la selección de lecturas, le llevó a ir fraguando la idea, según relató, de elaborar un material que le permitiera a sus discípulos tener un acceso fácil a la metodología de trabajo (“pero cuando me jubile”).
Los pilares, manifestó, sobre los que articula sus reflexiones son el desarrollo comunitario, la ecología y el cambio climático, y desde ahí hace “como una clase más, un concentrado de la impartición de años, y luego algo de investigación y algunas cuestiones de psicopedagogía”, sin perder nunca de vista que el libro tiene un destinatario final, que no es otro que el alumnado. Hizo mención del trabajo coordinado que tuvo con antiguas compañeras de nuestro instituto (Maite y Maruja), con otros compañeros (Jesús), que le permitieron trabajar cooperativamente, al alimón.
El libro, según arguyó Lola, en principio no iba a pasar de la pretensión de hacer un archivo digital para la libre disposición del alumnado del Averroes (“lo de la publicación vino después” a partir del apoyo y padrinazgo de Javier para su publicación).
Continuó la autora con un repaso anecdótico a su defensa por los caminos públicos, sus contactos con asociaciones como ‘A desalambrar’, el hecho de vivir en la sierra en el entorno de Las Jaras, lo que cual ha ido fortaleciendo a lo largo del tiempo su defensa de la sostenibilidad y el medio ambiente. Y ello siempre desde un punto de vista práctico, la dinámica excursionista “que se puede poner en práctica”. Emociones hubo en sus palabras y gestos cuando rememoró el cariño que una puede llegar a tener hacia los sititos, por los paisajes.
La última parte de la presentación estuvo a cargo de las interpelaciones que buena parte de los asistentes tuvieron con ella. Reiterados agradecimientos, muchos; reconocimientos por la adaptaciones curriculares que hizo cuando se nos presentó la pandemia; la valoración de la sinopsis o compendio de experiencias que ha tenido a bien recopilar desde la óptica de la animación sociocomunitaria; el piropo de parte de alguna exalumna de querer enseñar como Lola cuando llegó por aquí en 2010 y la recomendación de leer el libro aun sin haberlo leído; la reflexión en voz alta sobre qué pintaban en la presentación los que no eran docentes para saber cómo afrontar la lectura del libro; o, por último, la invitación a reincorporarse a las aulas como profesora emérito-voluntaria a fin de poder seguir saboreando, tanto docentes como discentes, de su sabiduría, de años de conocimiento específico y didáctico.
Las oportunas respuestas que Lola Atienza (“lo que pretende el libro es ayudar siempre desde los intereses del alumnado con un cambio de enfoque, haciendo más preguntas que dando respuestas”) fue dando a cada uno de los supuestos planteados sirvieron para conocer las motivaciones y las argumentaciones de una lectura que todo el público asistente se llevó para casa. Motivo suficiente para, desde Biblioteca –decimos nosotros-, hacer una lectura dialógica y permitir que nuevamente vuelva por estos lares. La idea queda lanzada.
Gracias, Lola. La compartición de una tarde de diálogo en torno a la lectura es motivación suficiente para volver.
Escribe: José R. Pedraza, vicedirector IES Averroes