






El día 9 de abril tuvimos el honor de recibir a Ahmed Ettanji, periodista saharaui, premio al periodismo del seminario “Julio Anguita Parrado” 2026.
La charla sobre la situación en el Sáhara Occidental ofreció una visión contundente y crítica sobre la vulneración sistemática de los derechos humanos, por parte del gobierno de Marruecos, en este territorio. A lo largo de la exposición, se destacó que existen más de 120 resoluciones de la ONU que reconocen el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, lo que evidencia la prolongada falta de solución a este conflicto.
Uno de los aspectos más llamativos fue la singularidad cultural del pueblo saharaui, siendo el único pueblo árabe cuya segunda lengua es el castellano, un legado histórico que aún perdura. Este hecho refuerza su identidad y sus vínculos con España, aún en la actualidad potencia administradora del territorio.
La charla también denunció las dificultades para acceder a información veraz desde el terreno. Según se expuso, Marruecos impide la entrada de periodistas internacionales, expulsando a quienes intentan informar sobre la situación, lo que contribuye a un preocupante silencio mediático. Esta falta de transparencia se suma a la ausencia de libertad de expresión, ya que, según los ponentes, las personas que intentan denunciar abusos o difundir información son perseguidas, detenidas e incluso encarceladas. Asimismo, se señaló que también ciudadanos marroquíes son detenidos cuando intentan difundir información veraz sobre el Sáhara, o incluso por participar en manifestaciones que reclaman derechos civiles o muestran apoyo al pueblo palestino.
Un momento especialmente impactante fue el testimonio personal de Ahmed, quien relató haber sido detenido en varias ocasiones. Durante esas detenciones, fue trasladado a un lugar secreto, sin que su familia tuviera conocimiento de su paradero. Según explicó, sufrió torturas y permaneció incomunicado, hasta que finalmente logró salir gracias a la presión internacional, favorecida en parte por su nacionalidad española.
En el turno de preguntas, surgieron cuestiones relevantes sobre el contexto internacional. Al ser preguntado por las relaciones entre Marruecos e Israel, el ponente afirmó que Marruecos emplea drones de origen israelí contra la población saharaui y mencionó que algún alto mando vinculado a las operaciones militares en Gaza habría pasado temporadas en Marruecos.
Respecto al interés de Marruecos en el Sáhara Occidental, el ponente enumeró una amplia variedad de recursos naturales presentes en el territorio, como la pesca, el petróleo, el oro, el fosfato, los diamantes y la arena —esta última utilizada, según indicó, incluso para el mantenimiento de playas en Canarias—. Subrayó que estos recursos están siendo explotados y comercializados por Marruecos, a pesar de que diversas resoluciones judiciales han señalado que pertenecen al pueblo saharaui.
También se abordaron los vínculos con el mundo hispanohablante, destacando la relación especial con las Islas Canarias, no solo por la cercanía geográfica, sino también por la existencia de lazos culturales y hasta culinarios entre ambas poblaciones.
Asimismo, se describió al Sáhara Occidental como un territorio altamente militarizado, donde el control sobre la población es constante. La presencia de fuerzas de seguridad y sistemas de vigilancia, como cámaras, refuerzan la idea de un entorno restrictivo en el que los movimientos de los ciudadanos están vigilados.
Como cierre, la proyección de un vídeo sobre la situación en el territorio dejó a la audiencia profundamente impactada y en silencio, evidenciando la dureza de la realidad expuesta a lo largo de la charla.
En conjunto, la intervención transmitió una sensación de urgencia y de injusticia prolongada, subrayando la necesidad de mayor atención internacional y de una solución que garantice los derechos fundamentales del pueblo saharaui.
Escribe: Pepa Cobos, directora del IES Averroes






